El caso que expongo a continuación me parece muy interesante por la influencia que las redes sociales están teniendo en todos los ambitos de la sociedad, su uso puede cambiar el rumbo de situaciones que antes no podiamos ni imaginar.
El gobierno norteamericano parece haber mantenido conversaciones con Twitter, la pequeña start-up californiana que gestiona el servicio de mensajes en ciento cuarenta caracteres que responden a la pregunta “¿qué estás haciendo?”, para solicitarle que pospusiese una caída planificada del servicio por mantenimiento con el fin de hacerla coincidir con las horas de la noche en Irán. Como puede verse entrando estos días en Twitter, el servicio está jugando un importantísimo papel al proporcionar a la insurgencia iraní un medio de comunicación para transmitir los acontecimientos que están teniendo lugar en el país, víctima, según todos los indicios, de un enorme fraude electoral destinado a mantener en el poder al presidente Ahmadinejad. La etiqueta #iranelection, utilizada para marcar los comentarios relacionados con los acontecimientos de Teherán y de otras ciudades del país es, desde hace varios días, la más popular y destacada dentro del servicio, y numerosos usuarios han dado a sus foto una tonalidad verde o sustituido su icono por otro en ese simbólico color con el fin de manifestar su apoyo a la causa de la resistencia iraní.
Durante los últimos días, un vistazo rápido a la etiqueta correspondiente en Twitter mostraba un panorama con entre treinta y cincuenta actualizaciones por minuto referidas al tema, y con todo tipo de mensajes: narraciones de los sucesos desde el interior del país, publicación de proxies anónimos desde los que seguir accediendo a la red a pesar de los bloqueos impuestos por el gobierno, e intentos de confusión lanzados por simpatizantes del régimen. Todo un escenario de lucha política y activismo… en un servicio destinado a actualizar lo que estás haciendo en menos de ciento cuarenta caracteres.
¿Cuáles son las razones que han convertido a Twitter, que fue portada de la revista Time hace una semana, en el escenario de una confrontación política de tanta importancia, con potencial para cambiar la historia de todo un país? Fundamentalmente, su simplicidad. Una simplicidad que hace que Twitter sea uno de los servicios más versátiles del mundo: un usuario puede actualizar su estado tecleando un mensaje en un ordenador, en un móvil con conexión a Internet, mediante un SMS, a través de mensajería instantánea, en una red social, con herramientas específicamente diseñadas para todo tipo de dispositivos… lo único que no tiene todavía es un mecanismo de actualización mediante telepatía, aunque seguramente estén pensando en ello. Esa simplicidad ha permitido el desarrollo de todo un “ecosistema Twitter”, una pléyade de aplicaciones y empresas que se encargan de integrar el servicio con absolutamente cualquier cosa que se nos ocurra. Un escenario que, además, convierte a Twitter en algo mucho más difícil de bloquear.
El uso de Twitter es, para muchos, una forma de mantenerse conectados con su mundo y sus intereses: como un hilo telefónico con elasticidad mágica capaz de llegar de un punto a otro del planeta, y que nos mantiene en contacto permanente con amigos, personas que nos interesan, famosos, noticias, o todo tipo de temática capaz de generar una secuencia de noticias o actualizaciones de cualquier tipo.
Toda una realidad de creciente importancia, alrededor de un servicio que hace escasamente tres años prácticamente no existía. Mientras muchos siguen sin tener ni la más ligera idea de lo que es Twitter y de si tiene alguna relación con su vida, para otros, el acceso a la aplicación es ya cuestión de Estado.
Estas y otras noticias ,como por ejemplo la elección de Obama en las elecciones norteamericas, no hacen sino confirmar la influencia de las nuevas tecnologias en todos los ambitos de nuestra sociedad.